Body

Con la expresión iter criminis (camino del delito) nos referimos a las distintas fases de realización del delito doloso (no cabe hablar de tentativa, ni de actos preparatorios en el delito imprudente, como se explica infra [abajo, más adelante]). Suelen distinguirse en el iter criminis las fases interna y externa y, dentro de esta, los actos preparatorios y los ejecutivos. Estos últimos darán lugar al comienzo de la tentativa. Cuando el sujeto realiza completamente el tipo, el delito se habrá consumado. La primera pregunta que surge en el tratamiento del iter criminis es la de en qué momento debe intervenir el Derecho penal, y la siguiente de qué manera debe hacerlo en relación con cada clase de actos.

A. LOS ACTOS INTERNOS

Llamamos actos internos a los que se desarrollan exclusivamente en la mente del sujeto sin haberse manifestado todavía al exterior. Entre ellos. Encontrarnos la tentación criminal, la deliberación interna entre los motivos a favor y en contra de cometer el delito, y finalmente la resolución de cometer el delito.

Los actos internos son impunes. Sé considera un principio fundamental del Derecho penal que no se pueden castigar los meros pensamientos (cogitationis poenam nemo patitur [con el pensamiento no se delinque]). Ello responde en primer lugar a la dificultad de conocer los pensamientos y a que intentarlo implicaría posiblemente incurrir en procedimientos contrarios a los derechos humanos y a las garantías del Estado de Derecho, pero también a que la energía criminal se demuestra realmente cuando se da paso a los actos externos, ya quehay una gran diferencia entre pensar en cometer un delito y hacerlo (del dicho al hecho…). Que los actos internos no se castiguen favorece además que el sujeto desista de cometer el delito.

B. LOS ACTOS EXTERNOS

Cuando el sujeto pasa a realizar actos externos entramos en una nueva fase del iter criminis. En ella todavía vamos a distinguir dos etapas. La distinción es relevante porque mientras en la primera, los actos preparatorios, la intervención del Derecho penal va a ser todavía excepcional, en la segunda, la de los actos ejecutivos, todos los actos son ya punibles.

Con anterioridad a la reforma operada por LO 1/2015, de 30 de marzo, que entró en vigor el 1 de julio de 2015, el art. 15 CP declaraba punible la tentativa de delito, mientras que en relación con las faltas solo se castigaban las intentadas contra las personas o el patrimonio, exigiéndose en cambio para el castigo del resto de faltas que se hubiera llegado a la consumación. En la actualidad, al haberse eliminado el Libro III del Código penal, «Faltas y sus penas», todas las convertidas en delitos leves pasan a ser castigadas tanto si se han consumado como si han quedado en fase de tentativa, con lo que se amplía notablemente la persecución penal de estas conductas.

 Ej. 13.1: La expedición de moneda falsa recibida de buena fe cuando su valor aparente sea inferior a 400 euros se consideraba hasta el 1 de julio de 2015 una falta (art. 629 CP), que al no ser contra las personas, ni contra el patrimonio se castigaba solo si se había consumado. En cambio en la actualidad pasa a considerarse un delito leve (art. 386.3 CP) y se castigará por tanto también si ha quedado en grado de tentativa. El 12 de julio de 2015 Pedro recibe de buena fe, no recuerda donde, un billete de 50 euros falso, lo que descubre al ir a pagar en un supermercado, donde la cajera le informa de la falsedad tras pasar el billete por un detector. Pedro, molesto por haber sido estafado, intenta trasladar el perjuicio a un tercero y decide pagar con el billete en la pequeña tienda de la esquina, en la que está seguro de que no tienen detectores de billetes falsos. Pero el tendero de la esquina, al ofrecerle Pedro como pago por una lechuga el billete de 50 euros, recela, y le contesta que no acepta ese tipo de billetes, porque no tiene cambio. Pedro ha cometido una tentativa del delito del art. 386.3 CP, que de haberse realizado antes del 1 de julio de 2015 no se hubiera considerado infracción penal.