17.04. El dinero, la producción y los precios a largo plazo

Los bancos centrales algunas veces imprimen billetes no para luchar contra una brecha recesiva, sino para ayudar al gobierno a pagar sus facturas, una acción que normalmente desestabiliza la economía.

Para analizar los efectos a largo plazo de la política monetaria, es útil suponer que el banco central fija un objetivo para la oferta monetaria, en lugar de un objetivo para los tipos de interés.

Un incremento de la oferta monetaria reduce el tipo de interés, lo que genera un aumento de la inversión, que provoca que además aumente el consumo, y así sucesivamente.

A largo plazo, una expansión monetaria, aumenta el nivel agregado de precios, pero no tiene ningún efecto sobre el PIB real.