A efectos de su apropiación, los animales se clasifican en tres categorías:

  1. animales fieros o salvajes (ferae bestiae), que gozan de natural libertad y pueden ser apropiados por cualquiera.

  2. animales amansados o domesticados (mansuetae o mansuefactae), que, aunque gozan de libertad, están bajo cierto control del hombre mientras conservan la costumbre de volver a su dominio (animus revertendi).

  3. animales domésticos que están continuamente bajo la potestad del hombre.